Verdades por Diego A. Moreno

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Imagen tomada de Pinterest

Aquella mañana estaba tan linda que Catalina se volvió polvos cósmicos después de comer habichuelas. A su alrededor había una cabaña modesta, pastos verdes, alegres animales de granja, y otros detalles bucólicos que la mantuvieron en una plenitud paradisíaca.

Su mamá, al ver que su hija se revolvió en un remolino de materia desconocida, gritó a todos los santos para que la salvaran, pero, para esto, mientras el santoral católico se encontraba ocupado tratando de crear una alianza temporal con el panteón mexica, ya era tarde para algún arreglo místico, así que, para bien o para mal, esa bella muchacha se había convertido en un fuerza creadora de poder presuntamente infinito.

Así, Catalina cambió su estructura de ADN, formándose en brillantinas espaciales y micro nebulosas que ahora eran su cuerpo.

Poliadora, su madre que alguna vez la engendró, se despidió de ella, deseándole todo lo mejor en su traslado hacia el plano de los seres superiores. Sentía como si su hija hubiera ascendido a un puesto importante en una corporación multinacional o como si se hubiera casado con el más rico del pueblo.

Catalina se supo inmanente y de inmediato tuvo contacto con otros de su tipo. Le sugirieron cambiar su nombre, sin embargo, que esto lo hiciera cuando el tiempo, concepto que había aprendido de los humanos, se desechara de su consciencia y de este modo pudiera conocerse con la amplitud de concebir otros universos y realidades.

Sin mucha nostalgia a su origen mamífero, o sea porque no quería llorar estrellitas tristes, la nueva fuerza creadora viajó lejos, muy lejos, así como cuando uno toma un avión y se despide de su tortuoso pasado, avanzando al futuro incierto pero esperanzador.

Al atravesar el cigoto del espacio sideral, se encontró con el concilio de veinte personajes que tenían estructuras distintas; tan diferentes entre sí que algunos eran ideas y no diseños corporales. Los saludó y ellos se alteraron por su presencia.

Nadie de los ahí esperaban que una novicia entrara en la dimensión desconocida.

Mas, aun con la distracción de Catalina, uno bien peinado llamado Rod Sterling imaginaba globos extraños que contaban historias absurdas y siniestras, y estos se lanzaban a uno de tantos para-universos humanos. Quedó fascinada por el origen de su programa televisivo favorito.

Como si se tratara de chusma, aparte de callar a Rod, ahuyentaron a la intrusa como a un perrito imprudentemente simpático, pero ella no quiso irse; al contrario, gritó que era su derecho en volverse Una con el Todo. Entretanto, el concilio generó un halo de caos en que pugnaban seguir con lo suyo, fuera lo que fuera, o castigar a esta niña con justa severidad.

Si de Tiempo se tratara, éste pasó con bastante longitud, lo suficiente para que Catalina traspasara el portal meta-desconocido, aquel que te lleva al lugar que todos los seres conocen y a la vez desconocen.

Así fue cómo Catalina entró a la Fantasía y a sus vastas posibilidades, donde el mar de imágenes de la consciencia perviven en un solo reino para que lo muerto viva y lo vivo nunca muera. Ahora sí, lloró lágrimas de estrellas, empero estas de júbilo estelar.

Diego supuso que era necesario escribir estas líneas porque Catalina se lo pidió tocando su corazón de escritor. Él, empático a su actual situación, no dudó en describir cada momento de sus peripecias metafísicas, aun cuando estas pudieran ser falsas y facciosas.

Ella, muy conforme a lo escrito, no porque haya quedado perfecto, que lejos este humano estaba a la excelencia, sino por la viveza de la emoción que aquel emanaba con el repiqueteo que daba a su teclado, informando al mundo los sentimientos de lo que fue una bella dama, una de ellos, una que aún vive para vernos subsistir y así amar cada paso que demos en nuestra cruel existencia.

Este hombre de lentes se sintió abrumado, de éxtasis o con ganas de volverse también polvos, y prefirió poner un provisional punto final, para luego extender estas ocurrencias que pasaron en el verídico campo denominado: Ficción

Blog de Diego Moreno: Chancla Azteca.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Diego Moreno dice:

    Reblogueó esto en Chancla Aztecay comentado:
    Este cuentito está lleno de hechos verídicos, tanto que se les hará una petulante redundancia su título.

    Y si buscan realismo, aquí lo encontrarán en creces.

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  2. Wow, Diego! Me ha recordado a Ray Bradbury. Excelente relato!! 👌

    Le gusta a 1 persona

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