Los 5 artículos más leídos de 2021: Los chaneques por Ana Laura Piera

Por nueve días y nueve noches ardió el fuego. Tuvieron que ser muy cuidadosos de que no se apagara y también de que el guardia del sitio no los viera. Por eso fue que caminaron tanto, para alejarse de los lugares frecuentados por turistas y lugareños, adentrándose en zonas aún inexploradas por los arqueólogos. Escondida…

Los 5 artículos más leídos de 2021:

Kiss the Rain por Ángel de León Hola amigos, Despedimos con agradecimiento a Edgardo Villarreal quien ha editado MasticadoresMéxico con tesón, talento y respeto a los autores. Y recibimos como editora a Scarlet cabrera, reside en Madrid, escritora y editora junto con Carlos Usín y conmigo de Focus, una tradicional apuesta de Masticadores por la…

Propina by Félix Molina

Para ustedes es fácil, solo un aplauso más. Pero yo tengo que inventarme de nuevo en cada repetición. Le hicieron saludar, enfrente de esa masa titilante que aplaudía, una, dos, tres veces. Lo acostumbrado. Eso se resolvía normalmente con algún nocturno de Chopin, acaso de los menos manoseados –daba un toque de élite al auditorio…

El fantasma y su extraña familia by Félix Molina

‘El fantasma’, de Las pruebas del caos | Enrique Anderson Imbert, 1946                             Para mi Ofelia, que me lo descubrió La taxonomía del fantasma puede ser tan extensa como la de la vida que mueve nuestros hilillos por acá, por este mundo…

El veloz murciélago hindú… y otros microrrelatos by félix Molina

Mis relatos favoritos El dinosaurio y otros microrrelatos | Augusto Monterroso, varios Los hay sonoros y monosílabos cual pronombre favorito de político de por estos lares (Luis XIV, de Juan Pedro Aparicio, un mero “Yo” cruzando toda la página). Los hay demoledores, verdaderos tratados filosóficos en apenas cuatro palabras (como El emigrante ). Los hay fantasmas,…

algo menos by Félix Molina

El hombre prescindió primero de casi todo su vestuario: entregó a una tienda de ropa de segunda mano sus abrigos, sus chaquetas y sus docenas de pantalones y camisas; luego se deshizo del mobiliario, con la ayuda de manos amigas que depositaron mesas, sillas, estanterías, hasta un piano –que ya era más mueble que instrumento–…