La puertaventana por Diego A. Moreno

      En el humilde comedor, junto a la estancia, estaba ese conjunto bifurcado de viñetas y cristales dando la vista al misterioso exterior. Dora, la primera en despertar, movió sus piernas hacia aquel lugar. Un sol naciente, dos promontorios pedregosos que lo acompañaban allá, a lo lejos… Abrió aquel pequeño portal porque parecía…

Umbrales por Diego A. Moreno

      Salí del café y me fui sonriendo. No lustré mis zapatos aquel día porque no lo vi necesario, ni me tomé las pastillas. Percibí un aire fresco y mundano, tal como me gustaba para disfrutar de una tarde que pronto acabaría. Los transeúntes pasaban como si alguien los persiguiera, tal vez el…

Verdades por Diego A. Moreno

Aquella mañana estaba tan linda que Catalina se volvió polvos cósmicos después de comer habichuelas. A su alrededor había una cabaña modesta, pastos verdes, alegres animales de granja, y otros detalles bucólicos que la mantuvieron en una plenitud paradisíaca. Su mamá, al ver que su hija se revolvió en un remolino de materia desconocida, gritó…

Úsese cubrebocas por Diego A. Moreno

    El inmortal Joe pasó dos milenios esperando a que volviera el nuevo profeta de la era de la información; pero, un día cualquiera, fue al supermercado a comprar un chilli enlatado, ese que tanto le gustaba, sin saber que Julio Martínez, un dipsómano recién enviudado, no había tomado las medidas sanitarias pertinentes, y…

Voraz por Diego A. Moreno

  Siete mensajeros salieron del reino para convocar a los aliados por la guerra que se avecinaba. El rey Pomposo, primero de su nombre, se sentía seguro y obstinado, ya que con los números estipulados la victoria fácilmente estaría en sus manos. Sin embargo, pasaron los días y no obtuvo noticias del país vecino. De…

Finales y principios por Diego A. Moreno

    Después de un día agotador, Sandra apagó las luces, no dijo nada, se quedó silente. Desde la oscuridad vi el techo, un triste pedazo de concreto, sin color, sin sabor. Ese día tampoco hubo sabor; no hubo besos, ni deseos de que el corazón ardiera de pasión. Nada. Los libros siguieron intactos, como…

Viaje (De cómo se viaja entre posibilidades) por Diego A. Moreno

  Liu Chien-Tsung platicaba con el ruiseñor cuando de pronto llegó el tigre de las colinas y avisó con un rugido su temible presencia; el ruiseñor voló hacia los hombros de Chien-Tsung, pero lo hizo demasiado tarde porque segundos después ambos serían devorados. No obstante, Liu Chien-Tsung abre los ojos; es de noche, la humedad…

Sueño (segunda ensoñación) por Diego A. Moreno

  Kosuke dibujaba la alborada que soñó; desde los tonos cálidos que recordaba, se dio cuenta que se trataba de su alma, y así con un fragmento del lápiz con el que dibujó los contornos de su más prístina ontología, después ambientó el espacio celeste, trazando líneas paralelas y concéntricas con un pincel delicado, de…

Acantilados de papel por Diego A. Moreno

Me han contado, y no fue un tal Borges, que la mística que reside en el cosmos, cae en una alternancia cíclica, la cual siempre de una edad nefasta viene otra de oro. Una serie sin fin cabalística. ¿O una lucha de clases de las múltiples realidades? ¿Ah? ¿Acaso el Universo leyó a Marx o…