Y el teléfono seguía sonando, primera parte por Mayté Guzmán Mariscal

Pensaba que mi papá era comerciante. Cuando había oportunidad y me lo preguntaban mis compañeras o la gente del pueblo con la que hablábamos -no muy a menudo-, yo repetía con gran emoción: “¡¿Sabían que mi papá es comerciante?!”. Ellos ni pío, igual sentían envidia, no sé. Aquella vez estábamos reunidos mi tía, mi madre,…

Cuando pare la poesía por Mayté Guzmán Mariscal

El día en que parió la poesía llovía pero hacía mucho calor al compás de una exótica melodía rompió aguas la fuente de la inspiración y la mente divagaba y el corazón palpitaba casi fuera de control. Intensas contracciones de tinta anunciaban la inminente eclosión palabras brotaban en armonía versos asomaban en sintonía cual incipiente…

Monólogo por Mayté Guzmán Mariscal

Nadie me dijo que las aceitunas tenían hueso. Con el hambre que tenía le di tremendo mordisco que casi me quedo sin un diente; desde entonces las aborrezco. Una no tiene rayos equis y podría morir por comer ese tipo de alimentos. Yo directamente los prohibiría. Y ya que hablamos de prohibiciones, mi mamá acaba…

Calaveritas literarias

Nuestras calaveritas literarias del Día de Muertos están aquí nuevamente, y está vez de la pluma de tres de nuestros escritores. Disfruten. · · Mayté Guzmán Mariscal Mayté se quedó pensando «a quién le vamos a hacer, entre bromas y jugando, una calavera este año». La Flaca, que siempre atenta, gustaba de sorprender a quien…

Tiempo derretido por Mayté Guzmán Mariscal

Se nos derritió el reloj se nos derritió el tiempo afuera hay un témpano a- yer no fue hoy no existe no sé ma -ña -na la-gente-se-mueve deprisa no-me-miran no-se-miran sólo-pasan fugaces no-sé-cómo-explicarles que se nos derritió el reloj se nos derritió el tiempo el sol explotó la luna estalló al lado de las estrellas…

El miedo ante el contestador automático por Mayté Guzmán Mariscal

    La primera vez que saltó el contestador automático no sabía que la voz que escuchaba era una grabación. —Hola, soy Romina… —Hija, soy yo, ¿cómo estás? —Si nos conocemos entonces habrás reconocido mi dulce voz… —Pues claro que te reconozco… espera, ¿qué has dicho? No hables tan rápido, no te entiendo… —Lamento que…

Apetitos peligrosos por Mayté Guzmán Mariscal

    —Dígame, ¿qué va a ordenar caballero? —inquirió el joven con una excesiva amabilidad que me pareció chocante. —¡Le ordeno que se vaya! —dije, intentando disimular mi agitación. —Lamento decirle, caballero, que si no va a ordenar nada el que tiene que marcharse es usted. Aquella naturalidad me exasperaba aún más. Me sentí avergonzado….

Una nunca sabe por Mayté Guzmán Mariscal

Una nunca sabe que más de alguno se ha muerto por vivir y por bienvivir una nunca sabe que después de una sonrisa se abrirán las puertas del entendimiento una nunca sabe que al mundo le sobran las grietas y que por allí se filtran los recuerdos una nunca sabe que las palabras huyen, siempre…